Es la noche de la reunión comunitaria de Rocketship Mosaic y Marcela Gómez está buscando asesoría acerca de cómo apoyar el progreso de su hijo Sebastián en la lectura.
La maestra de alfabetización, Heidi Sandgren, le informa sobre el trabajo que la clase ha estado realizando sobre “vocabulario visual”, palabras comunes que los estudiantes deberían poder reconocer de inmediato para el final del año. Cada palabra está acompañada por una oración y un gesto. Por ejemplo: “Poder”. Luego, al flexionar un bícep, “Puedo levantar esto”.
Hacer que los estudiantes asocien una palabra clave con un movimiento es una práctica demostrada para solidificar los cimientos de la alfabetización temprana. Ahora, Gómez hace un seguimiento de las palabras comunes que Sebastian está aprendiendo cada semana, y las practica en la mesa de su cocina después de que él ha completado sus tareas.
Las oportunidades para obtener actualizaciones y, tal vez, hablar con un maestro o director, son un elemento del calendario de muchas escuelas, pero en Rocketship Mosaic, o RoMo, como se le conoce, suceden cada mes, y más del ochenta por ciento de los padres asisten con regularidad – un nivel de participación que es muy poco frecuente en el país.
Y una vez que comienzan las clases, RoMo permanece en contacto de una manera constante: enviando emails y textos, llamando y encontrando todas las oportunidades para invitar a los padres a la escuela. “Nunca tengo que llamar a la escuela porque siempre estoy allí”, dice Gómez.
Rocketship Mosaic no solo hace que los padres participen como co-educadores, sino también como líderes en la escuela. Bang Ngo, cuya hija Joy está en primer grado, fue nombrado recientemente para el Consejo Escolar de RoMo, que está compuesto por padres, maestros y líderes de la escuela. “Alrededor de la mesa todos somos iguales y todos estamos aquí por un motivo: hacer que la escuela sea lo mejor para nuestros hijos”, dice Dam.
El Consejo trabaja para identificar las prioridades de la escuela y tomar decisiones presupuestarias. En su última reunión, los padres propusieron la retención de los maestros como un elemento de alta prioridad y el consejo está trabajando para establecer entrevistas cara a cara entre padres y maestros.
“Como organización, nos hemos alejado, de manera consciente, de la idea y el mensaje de que las escuelas pueden dar ‘poder’ a los padres”, dice Etcheverry. “Puesto que eso comunica a los padres que alguien tiene el poder y no son ellos.”

** Datos para 2014-15. De los archivos de investigación descargables del Departamento de Educación de California (CDE) para 2014-15 en http://www.cde.ca.gov/ds/dd/.
Acerca de iniciativas importantes, RoMo hace una encuesta a todos los padres. El año pasado, RoMo fue una de las muchas escuelas en todo California que recibieron un nuevo flujo de financiación dirigida a estudiantes más necesitados, como parte de la nueva Fórmula de Financiación de Control Local (LCFF). Cada uno de los padres en la escuela recibió una encuesta preguntando cómo pensaban que se gastaría mejor el dinero, y su respuesta – abrumadoramente a favor de un esfuerzo por mantener pequeño el tamaño de las clases y apoyar los programas de enriquecimiento – moldeó las decisiones de la escuela.
RoMo también tiene mucho cuidado acerca del papel que los padres desempeñan como defensores de la escuela y la red de escuelas chárter. Un Comité de Organización de Padres, compuesto de unos quince líderes principales, se reúne con líderes políticos locales en nombre de la escuela. “Es un proceso de liderazgo transformador”, dice Daiana Lambrecht, Organizadora Educativa de Rocketship, “Estamos atravesando por un proceso regular de reuniones y entrenamiento para desarrollar a los padres para que realmente sepan lo que está ocurriendo y conozcan la estrategia y cómo aprovechar su poder”.
RoMo ha desarrollado también una modalidad para que los padres puedan tener puestos en el personal de la escuela. Actualmente, un maestro, un para-educador, un gerente de oficina y un asistente del gerente de oficina, son todos padres de estudiantes de la escuela.
“Cuando uno examina quién influye más en el futuro de un hijo, vemos que son los padres”, dice Etcheverry.
*Los nombres de los estudiantes y padres han sido cambiados en algunos casos.
Este artículo es parte de nuestro informe, «Cómo escuelas de primera categoría dan buenos resultados para todos sus estudiantes», que incluye nuestro marco de referencia delineando seis prácticas clave que impulsan el éxito de las escuelas de alta calidad. Explora el informe para leer más perfiles escolares que muestran cómo se ven estas prácticas en la acción.

