Cuando Yolanda Bernal-Samano comenzó el proceso de solicitud a la universidad, ella no tenía ni la menor idea de lo que los requisitos A-G1 significaban. Ella no sabía cuáles clases debía tomar en la preparatoria (grados 9-12) para poder matricularse en una universidad pública en vez de un colegio comunitario. Sus consejeros no la guiaron hacia las clases avanzadas, las cuales solían sentirse exclusivas. Por lo tanto, cuando se postuló a las escuelas, ella no sabía cuáles clases la harían una candidata más competitiva ni cuales harían la diferencia más grande en su solicitud.

Cuando la aceptaron a San Jose State y a la Universidad de California en Santa Cruz, ella miró el costo estimado de asistencia a UC Santa Cruz, y asumió que no había ninguna manera de que ella pudiera cubrir el costo. Sus padres lo racionalizaron, preguntándole, “¿Qué no todo es lo mismo?” y le recomendaron que se matriculara en San Jose State.

“En estos días, pienso mucho sobre esa decisión. Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora y si hubiera entendido mis oportunidades, creo que hubiera tomado otra decisión,” dice Yolanda.

“Aunque mi experiencia en San Jose State fue buena, a veces me pregunto si tal vez no logré todo mi potencial.”

Cuando se matriculó en el colegio, ella se dió cuenta de que de su grupo grande de amigos de la preparatoria, solamente cuatro se matricularon al colegio, y la mayoría de ellos estaban en cursos de recuperación.

“En estos días, pienso mucho sobre esa decisión. Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora y si hubiera entendido mis oportunidades, creo que hubiera tomado otra decisión…”

Yolanda Bernal-Samano

La preparatoria a la cual fue Yolanda no estaba preparando a los estudiantes para que estuvieran listos para la universidad. Sin embargo, su familia y sus amigos no tenían ninguna manera de saberlo hasta demasiado tarde. En el año 2018, el Tablero escolar de California (“California School Dashboard”) introdujo un punto de datos nuevo que puede ayudar a las familias. El Indicador universitario/de carrera profesional (“College/Career Indicator”) evalúa si las escuelas y los distritos en realidad están preparando a los estudiantes para la universidad. Este indicador hace fácil que los padres se den cuenta si la escuela de su hijo lo está preparando para ser exitoso en la universidad y en su desempeño profesional.

Independientemente de si su hijo escoge ir a la universidad o no, cada estudiante en el estado debe tener acceso a una educación de alta calidad que le garantice acceso a la educación superior. Los estudiantes están de acuerdo: el 94% tienen aspiraciones de ir a la universidad y el 70% tienen metas profesionales que requieren un título universitario.

Las escuelas les deben a los estudiantes mantener su parte del trato, pero, lamentablemente, la mayoría no lo hacen. Solo la mitad de los estudiantes de todo el estado se gradúan cumpliendo con los requisitos de ingreso para una universidad pública del estado. Esa brecha, entre los sueños de los estudiantes y su realidad, es aún más amplia para los estudiantes de distintos grupos étnicos de bajos ingresos.

Esta serie de contenido examina lo que significa cumplir esa promesa en California y les brinda a los padres las herramientas necesarias para abogar por las preparatorias que preparan a los estudiantes para la universidad. Dé el primer paso y aprenda sobre el Tablero escolar de California y el Indicador universitario/de carrera profesional en los próximos dos artículos de nuestra serie.

<sup>1</sup><span style="font-size:12px;"> La elegibilidad para solicitar entrada para asistir a una UC o CSU se determina por haber completado los requisitos de los cursos de “A-G” en la escuela secundaria. Los requisitos A-G se componen de 15 cursos que los estudiantes deben aprobar con una calificación de C o mejor.</span>